El mantenimiento web genera muchas dudas: qué incluye, cada cuánto se hace y por qué es necesario si la página aparentemente funciona.
¿Cada cuánto hay que actualizar?
Depende del sitio, pero conviene revisar actualizaciones de forma frecuente y siempre con copia de seguridad previa.
¿Qué pasa si no mantengo la web?
Pueden aparecer incompatibilidades, lentitud, errores de formularios o vulnerabilidades.
Un mantenimiento profesional evita que pequeños problemas se acumulen.